Lo primero: consulta la guía docente de tu TFG
Los criterios de evaluación varían entre universidades y facultades. La guía docente de tu asignatura de TFG tiene que especificar exactamente qué se evalúa y con qué peso. Si no la encuentras, pídela al coordinador. Es un derecho tuyo conocerla antes de entregar.
La distribución más habitual
Es la parte que más peso tiene en la mayoría de universidades. Se evalúa la calidad del contenido, el rigor metodológico, la revisión bibliográfica, la estructura y la presentación formal.
La presentación ante el tribunal y la respuesta a las preguntas. En algunas universidades tiene tanto peso como la memoria. En otras es casi anecdótica. Comprueba el peso exacto en tu caso antes de decidir cuánto tiempo dedicarle.
Muchas universidades incluyen un informe del tutor que cuenta en la nota final. Suele valorar la actitud, la capacidad de trabajo autónomo, la evolución a lo largo del proceso y el cumplimiento de los plazos acordados.
Qué criterios suele usar el tribunal para la memoria
Los objetivos, la metodología, los resultados y las conclusiones deben estar alineados. Un tribunal experto detecta en minutos cuando un trabajo tiene piezas que no encajan entre sí.
No cantidad, sino calidad y pertinencia. Fuentes actualizadas, relevantes y correctamente citadas valen más que una bibliografía larga con artículos que no tienen relación directa con el tema.
Que el diseño metodológico sea adecuado para los objetivos, que esté bien descrito y que las decisiones tomadas estén justificadas.
Erratas, formato inconsistente, citas mal formateadas o estructura desordenada hacen una mala primera impresión que influye en la percepción global del trabajo aunque no siempre se refleje explícitamente en los criterios.
Dónde está el mayor margen de mejora
En la mayoría de TFGs, las notas bajas vienen de los mismos tres problemas: objetivos vagos que no se cumplen, bibliografía pobre o mal citada, y conclusiones que no responden a los objetivos. Mejorar estos tres aspectos específicamente suele tener más impacto en la nota que intentar mejorar todo a la vez.
La defensa: donde más se puede remontar (o hundir)
Un trabajo de notable puede convertirse en sobresaliente con una defensa excelente. Y un trabajo sobresaliente puede bajar con una defensa mediocre. La defensa es el único componente que puedes preparar con práctica directa, no con más horas de escritura.
Que el estudiante demuestre que entiende y domina lo que ha escrito. El tribunal no espera que sepas todo, espera que sepas lo que has investigado.
Prepara los apartados clave con rigor desde el principio: